La convivencia escolar es un pilar fundamental para el desarrollo integral de los estudiantes y el buen funcionamiento de la comunidad educativa. Su trabajo principal esta orientado a las siguientes funciones:
Promover un Ambiente Seguro y Protector
Fomentar el Respeto, la Inclusión y la Diversidad
Desarrollar Habilidades Sociales y Emocionales
Establecer Normas Claras y Consensuadas (y su Aplicación)
Promover la Participación y la Ciudadanía Democrática
Articular el Trabajo entre la Escuela, Familia y Comunidad
En resumen, la convivencia escolar no es solo la ausencia de problemas, sino la construcción activa de un ambiente donde todos puedan aprender, crecer y desarrollarse plenamente, sintiéndose seguros, respetados e incluidos.